
GUARDIAS CÍVICAS.
El 22 de
Noviembre de 1808, en plena Guerra de la Independencia, la Junta Central -fiel a
Fernando VII- expidió un reglamento por el que disponía la creación en todo
el territorio de "Milicias Honradas", que deberían constituir una
especie de ejército auxiliar que realizase servicios de guarnición y
retaguardia, liberando así de los mismos a los cuerpos del ejército activo.
Dadas la
triste situación en que se hallaba en esos momentos el bando borbónico,
derrotados sus ejércitos en Gamonal (10-XI), Espinosa (11-XI) y Tudela (23-XI),
y ocupados sucesivamente Madrid (3-XII), Zaragoza (21-II-1809) y casi toda
Andalucía, en Enero de 1810, vemos como la creación de dichas milicias solo
fue posible en aquellos pocos territorios que lograron permanecer, al menos
temporalmente, fuera del dominio francés.
Destacaron
por su número de individuos las levantadas en el reino de Valencia (41.769
hombres, a mediados de 1809). En Aragón, casi totalmente ocupado por los
franceses tras la caída de Zaragoza, solo tenemos noticia de que se llegasen a
formar 4 compañías en Teruel, pero de vida efímera entre Junio y Noviembre de
1809.
Sí se
formaron en cambio varias compañías de "Guardias Cívicas", versión
afrancesada de las Milicias, a imitación y ejemplo de las muchas creadas en
Andalucía durante la triunfal expedición del Rey José en Enero de
1810.
La primera
referencia "aragonesa" de las mismas es del 15 de Mayo de 1810, cuando
el Ayuntamiento de Zaragoza propuso a Suchet la creación de su Guardia Cívica,
a imitación de las formadas en "Madrid, Corte de S.M. y en la mayor parte
de las ciudades de Andalucía", pero dicha solicitud fue desatendida.
En Julio
de ese mismo año acababan de organizarse las Guardias de Albalate, Moyuela,
Belchite, Samper, Caspe, Barbastro y seguramente alguna otra que desconocemos,
todas ellas gracias a la buena situación por la que atravesaba el gobierno
francés en esas fechas, así como por los éxitos logrados por la comisión de
indultos, que había logrado una "relativa" pacificación del
territorio.
Algunas de
ellas fueron pronto desarmadas, por no mostrar el debido celo frente a "los
patriotas", tal fue el caso de las de Albalate y Belchite, ambas en ese
mismo verano de 1810, mientras que otras eran creadas como recompensa a la
resistencia de sus habitantes frente a las guerrillas, tal fue el caso de las
de Plenas y Loscos, por decreto del 18 de Marzo de 1811.
El 31 de Marzo de 1811, decretó Suchet la creación de Guardias Cívicas
en 34 localidades aragonesas, pero tampoco en esta ocasión parece ser que
tuviese excesivo éxito, ya que no hemos hallado ni una sola referencia que
pruebe su cumplimiento, e incluso la más emblemática de ellas, la de Zaragoza,
no se formó -pese a los sucesivos intentos- hasta el 14 de Enero de 1813,
cuando ya el fin del gobierno intruso comenzaba a verse próximo.
Tras la
victoria final de los partidarios de Fernando, su actitud hacia los
componentes de estas guardias cívicas fue mucho más benévola que la mantenida
con los fusileros y gendarmes, que eran fusilados en el acto por tratarse de
voluntarios "juramentados", mientras que el servicio en las Guardias
era casi obligatorio.
III.1.1) GUARDIAS CÍVICAS DE SAMPER, ALBALATE Y MOYUELA.
En la
primavera de 1810 Suchet entregó armas a estos pueblos, con el fin de
que formasen sus guardias cívicas, a modo de autodefensa; pero estas fracasarían
a causa de las andanzas de "el Cantarero", en Julio de ese
mismo año.
En efecto,
en dicho mes y con el fin de distraer en lo posible a las tropas francesas que
asediaban Tortosa, multiplicó este famoso guerrillero su actividad en la zona
del Bajo Aragón, sin encontrar prácticamente resistencia , sino mas bien al
contrario, por parte de los recién organizados cívicos.
El 26 de
Julio atacó el Cantarero la villa de Samper, capturando a unos pocos
franceses y a un grupo de cívicos, armados con 36 fusiles, y según el parte de
esta acción dado a la Junta, retuvo a los franceses como presos, pero liberó a
los cívicos "por creerlos forzados"..
Poco después
se presentó en Albalate,"a cuyos vecinos habíamos concedido armas para
su defensa, no han querido emplearlas contra el citado bandido, quien desde la
puerta del mismo pueblo ha dictado la ley a todo su vecindario... en fin han
aumentado con sus hijos la cuadrilla de ladrones del Cantarero".
Por tal
negligencia les castigo Suchet con el siguiente Decreto, dado el 29 de
Julio de 1810: "La villa de Albalate, indigna de conservar las armas que
le habíamos concedido, las remita inmediatamente al Comandante de Caspe, y
satisfará sin más dilación la contribución ordinaria y extraordinaria que la
villa de Quinto debería pagar en seis meses".
El 31
de Marzo de 1811 volvió Suchet a autorizarles el uso de armas, junto a
otras 33 localidades.
Mientras,
y como contrapunto, la villa de Pedrola, pese a carecer de Cívicos, se defendió
valientemente de "siete brigantes, que tuvieron el atrevimiento de
presentarse en dicho pueblo. Palos, piedras, una escopeta y el valor de unos
valientes aragoneses, bastaron para acabar con los asesinos; y los siete
quedaron muertos. El Alcalde apoderándose de sus caballos y de sus armas, las
entregó al Comandante militar".
Por este
hecho, y en el mismo Decreto del 29 Julio, fueron premiados del siguiente modo:
"La villa de Pedrola, acreedora por otro título a toda nuestra
consideración, respecto a que la piedra ha arruinado toda su cosecha, queda
eximida durante un año de toda clase de contribución ordinaria y
extraordinaria. El Alcalde y el Procurador Síndico del pueblo llevarán por
distintivo de honor una faja de seda encarnada, con una franja de plata, y los
Regidores del mismo pueblo la misma faja con franja de seda blanca".
Con
respecto a la Cívica de Moyuela, solo tenemos una referencia, al ser citada
como ya existente al crearse la de Belchite, en Julio de 1810.
Y III.1.6) GUARDIAS CÍVICAS DE LOSCOS PLENAS.
El 18 de
Marzo de 1811 autorizó Suchet la creación, en cada una de estas dos
localidades, próximas entre sí, la creación de una Guardia Cívica de 25
hombres armados, así como la condonación de dos meses de contribución
extraordinaria, en recompensa por su activa resistencia frente a la partida de Sabiron.
Dicha
resistencia fue así narrada por la Gazeta Nacional de Zaragoza: " Los
vecinos de los lugares de Plenas y Loscos, fatigados por la cuadrilla de
facinerosos que infestan sus respectivos territorios, se reunieron en la noche
del 5 del corriente, y llegaron a rodear la quadrilla del xefe de ladrones, Sabiron,
que acababa de llevarse tres mozos del lugar de Plenas. aunque los vecinos no
llevaban sino dos carabinas y garrotes, fueron tan acertados sus golpes que
mataron un facineroso, y a otro le rompieron la pierna; y últimamente, cerrándolos
por todas partes los obligaron a rendir las armas, y los conduxeron a Daroca, en
donde el traidor Sabiron ha recibido el castigo debido a sus
maldades".
Finalmente
solo debió constituirse la Guardia Cívica de Loscos, pues esta si aparece
citada en el Decreto de Suchet del 31 de Marzo de 1811, por el que se
disponía la creación de Guardias en varias localidades aragonesas, pero es más
que probable el que esta incluyese a personas de las dos localidades, dada su
proximidad geográfica, así como el afrancesamiento que volverían a demostrar
los de Plenas en Noviembre de ese mismo año, al colaborar con sus informaciones
a la captura de "el Tío Benito".
CAMPILLOS, Tomás: a. "El Alcalde de Cadrete".
Capitán del Rgto. Cariñena. En Abril de 1811 sucedió a Benedicto en el mando
de su guerrilla, por haberse pasado este al bando francés. En Mayo de 1811 atacó
Cadrete, Badenas, Muniesa,etc..., y el 18 con el Cantarero se hallaba en
Montalban y Morella. A comienzos de 1812 entró en contactos con el jefe de la
División volante francesa de Belchite,pasándose a su bando en Fuendetodos para
unirse a su esposa, que se hallaba en la sierra de Villarroya de los Pinares, y
al regresar los dos hacia su casa, fueron sorprendidos en Estercuel por 4 o 6
hombres mandados por Antonio Ortín, del Rgto. Cariñena, quienes les dispararon
en una casa causándoles la muerte, junto a 2 sobrinos.
.- Formada entre otros por Manuel Lop, Manuel Lafuente,
Mariano Ruiz y Juan Antonio Lazaro, pudientes de las villas de Moyuela y Plenas.
Las tropas francesas que les conducían eran unos 1.200 infantes y 2 compañías
de caballería.
En 1833 se suprime el Corregimiento de Daroca y sus pueblos son
divididos entre la provincia de Zaragoza y la de Teruel. Plenas pasa a Zaragoza,
al partido judicial de Belchite.
El resto del siglo XIX es tranquilo, con una dinámica de concentración
de tierras en pocas manos, y un fuerte comercio del azafrán con lo que nacen
poderosas fortunas, como las de Lino Luño, que se construye una buena casa.
A comienzos del siglo XX , Plenas sigue anclada en el pasado, sus
estructuras y forma de vida son las mismas que en el siglo XVIII pero la
sociedad española ha sufrido un gran cambio y la ola reivindicadora llega a
Plenas. Estos años también suponen un cambio en la situación de la mujer y
Virgilia Marteles es la primera mujer de Plenas que puede estudiar una carrera.
Algunos vecinos organizan sindicatos y partidos, como Braulio Cebollada. Los
jornaleros y parados del pueblo exigen a través de estos partidos y sindicatos
mejoras en su vida, a lo que no están dispuestos los terratenientes y gentes de
orden del pueblo, y ayudados por la guardia civil y el somatén se oponen a
cualquier cambio. La llegada de la República aviva el sueño de una revolución
que cambie las anquilosadas estructuras semifeudales Esta época esta repleta de
tensiones e incidentes, y cuando llega la Guerra Civil, Plenas esta dividida en
dos bandos irreconciliables y que se odian En agosto de 1936, Plenas es tomada
por Columnas anarquistas procedentes de Cataluña, al mando del monevino
Saturnino Carod y sufre graves daños en edificios y archivos. Se establece una
comuna libertaria integrada en la Comarcal de Lecera junto a otros pueblos de la
zona. El pueblo esta a pocos kilometros del frente y esta en tensión durante
todo el año 1937 En 1938, al caer
Teruel en manos nacionalistas, se desmorona todo el frente de Aragón y cae
Plenas. Entre los seguidores de Franco hemos de resaltar al General ¿Roque? Luño
, hijo de Lino Luño, y que ha sido el único general que ha dado Plenas.
Acabada la guerra, como otros tantos pueblos aragoneses,
comienza un lento proceso migratorio que todavía continua.
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